miércoles, 17 de junio de 2009

Tu juguete roto, eso soy.

Habían llegado los reyes,
Él triste, sin su juguete,
Todos parecían felices,
Con la novedad en sus manos.


Más pronto que tarde,
Llegó su oportunidad,
Cerró los ojos,
Y se dejó llevar.

Todo cuanto deseo tenía,
Todo cuanto espero hoy olvida,
Una sonrisa en su cara de niño,
Inunda los días de felicidad.


Pasaron los meses,
El juguete iba dejando paso
Nuevas novedades,
La indiferencia llenaba ahora sus días.


Pasó a la historia,
Otro juguete roto,
Otro del montón,
En eso me convertí,
La primera de muchos juguetes rotos, olvidados…

Quien sonríe y entiende,
Quien ama y comprende,
Quien olvida y te recuerda,
Quien intenta pegar sus piezas rotas,
Mientras él,
De juguetería en juguetería,
Mantiene, a la orden del día,
La novedad.

Programada para amar,
Para sentir,
Para comprender,
Y, tal vez, para sonreír,
Mientras me dejas sin pilas,
Olvidando aquel día,
En que aparecí,
Envuelta con un lazo,
Flamante, sin estrenar.

Tu juguete roto, eso soy, eso fui.

domingo, 14 de junio de 2009

Cojo el autobús, como cada mañana
Y dormida, recorro esa pequeña ciudad,
Nuestra ciudad.

Paseo sin pensar, mientras, canciones de amor,
Y en cada esquina, se esconde un beso,
En cada portal, un abrazo perdido,
De esos que un día me diste.

Caras conocidas, las de cada día,
Sonrisas dedicadas a la indiferencia,
Miradas perdidas en cada parada,
Un día más, sin ti…

Y los días pasan,
Las horas se pierden,
Las risas lloran,
Y pierde sentido,
Todo final feliz,
Sin ti, nada es igual.

jueves, 11 de junio de 2009

Pasan los días, como ausentes,
Hoy paro el reloj,
Recorro el calendario y miro atrás.
Y el tiempo vivido
Se llena de felicidad.
Y los días contigo,
Palabras de amor.


Historias por contar,
Sueños rotos,
Cálculos y realidades
Entre apuntes mojados,
Fotos en un viejo álbum
Que hoy todos guardamos.


Y es que la vida,
Es un suspiro,
Un anhelo del pasado,
Un miedo del futuro,
Y mientras, vosotros,
Llenáis mis días,
Y mientras, vosotras,
Ponéis una sonrisa,
A una tarde lluviosa.


Acordes sin sentido,
Recuerdos, de ese niño,
Que sólo quería volar,
Cogido de tu mano,
Sin miedo a soñar,
Sin miedo a ser feliz.




Gracias...

domingo, 31 de mayo de 2009

Cuál será la probabilidad,
De que el mundo se pare
Y sólo existamos los dos,
De que el miedo no me invada,
Y hoy pueda gritar, que soy feliz.


Puedo calcular la raíz de dos,
La ecuación de la recta,
Pero no las horas que aguantaré sin verte,
No el latido de mi corazón si hoy no estás.


Y vuelvo a despertar de ese sueño inútil
Aquel que un día soñamos,
Y nunca más has vuelto a recordar,
Y quisiera pensar que nada sería igual,
Si no estuvieras aquí.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Se vuelve horrible la rutina,
Si no estás conmigo,
Y siento que todo pierde sentido,
Y vuelvo a ser la tonta de siempre,
Que le habla a un contestador,
Que se pierde entre números,
Que no entiende a tu corazón.


Vivir por y para nada,
Escribir por mi corazón,
Para ti, que nunca lo leerás.

Y los días se vuelven interminables,
Cansados y asquerosos,
Y no entiendo más que
El latir de mi corazón
Que, por momentos,
Parece salirse de su orbita.

Espero,
que lo recojas cuando se caiga,
Que no se rompa en mil pedazos mañana si no estás,
Que sepas entenderme si te pido, por favor,
Que me abraces sin más,
Que me mires a los ojos,
Me cojas la mano,
Y echemos a correr,
Donde nadie nos pueda encontrar,
Donde nada tenga sentido,
Y el único sentido seamos tú y yo.

martes, 26 de mayo de 2009

Las mismas caras cada día,
se sientan a mi lado,
y nada parece cambiar
en estos días interminables,
entre miradas que no llegan,
caricias que se pierden,
tardes sin sentido si no estás conmigo.

Y deseo, con todas mis fuerzas
que hoy no cese ese olor,
que me recuerda a tus besos
en una tarde fría,
bajo una lluvia que envuelve,
todo sentido que existe para mi.


Respirar, vivir...
sentir que el mundo sigue sin tu voz,
que la vida no termina en ese olor,
en ese beso, dulce recuerdo,
especial como el primero,
único como el último.

lunes, 18 de mayo de 2009

Adiós, Mario Benedetti.

Se vuelve horrible encender el televisor, revisar las noticias.

Hace unos días, Antonio Vega, hoy, Mario Benedetti…

Soy consciente, miles de personas mueren al día, pero quizá aún siga creyendo que ese “amor de tarde” no es obra de un humano mortal, sino de un corazón mucho más puro, sensible, incapaz de mezclarse con el odio y el egoísmo que hoy envuelve a este mundo de infelices.


Reconozco mi ignorancia, no hace mucho que conozco a este gran poeta, que hoy, deja su pluma apartada para ir en busca de una nueva vida.

Fue con ese poema “amor de tarde” recitado por Ismael Serrano.
Una sensación extraña me inundó en cuanto lo oí por primera vez, y una y otra vez, lo repetí sin cesar, llegando incluso a poder memorizar alguno de sus versos.


Se vuelve difícil hacerse a la idea de perder la pista de ese corazón y esa mente que llenaban hojas con versos que tal vez algún día me dedicarán, o tal vez te dedicarán a ti…


Quien pudiera encontrar a un nuevo Mario Benedetti en los días que vendrán…


Por él, dedico hoy este pequeño espacio, reflejo de mis pensamientos y sentimientos.

Amor de Tarde.
Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cuatro
y acabo la planilla y pienso diez minutos
y estiro las piernas como todas las tardes
y hago así con los hombros para aflojar la espalda
y me doblo los dedos y les saco mentiras.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cinco
y soy una manija que calcula intereses
o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
o un oído que escucha como ladra el teléfono
o un tipo que hace números y les saca verdades.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte de sorpresa y decirme "¿Qué tal?" y quedaríamos
yo con la mancha roja de tus labios
tú con el tizne azul de mi carbónico.