No sabes cómo me gustaría
Que todo fuera distinto, más fácil.
No sabes cómo me gustaría
Que por un momento,
Me sostengas la mirada
Y leas en mis ojos
Aquello que no sé explicarte,
Aquello que nunca te dije.
No sabes cómo me gustaría
Que desapareciera el tiempo,
Las horas perdidas,
Y con ellas todos los que nos rodean
Y hacen imposible
Esto a lo que aún no hemos puesto nombre.
No sabes cómo me gustaría
Despertar y entender lo que ocurre,
Mirarte y sonreír,
Darle sentido a este sueño
Perdido en mi memoria,
Que lucha por un hueco en mis sábanas
Y muy probablemente en las tuyas.
lunes, 2 de noviembre de 2009
domingo, 25 de octubre de 2009
Intolerancia, cobardía y envidia.
Hoy voy a hablar de la valentía y la envidia de la gente.
Bien, esto se debe a que hoy mismo he leído un comentario dejado por alguien “anónimo” como no, en el que ponía:
“para mi gusto eres bastante mala escribiendo, los hay mucho mejor que tu. Vaya dinero mas tirado con el librillo de mierda que has escrito”.
Pues bien, a esto quiero responder, para demostrarle a ese “anónimo” que me importa bien poco su opinión si esas son sus formas y que más bien debería preocuparse él (o tal vez ella) de pagarse unas clases de ortografía avanzada para pulir el uso y desuso de las tildes. Yo te ayudo, “tú” lleva tilde querido amigo, no te dejes guiar por la mala leche y céntrate a escribir bien.
Entiendo perfectamente que hay personas que escriben mucho mejor que yo, yo misma soy la primera en reconocerlo. Por otro lado, entiendo que en la variedad está el gusto, y tampoco pretendo gustarle a todo el mundo, sino ser yo misma en cada palabra, para quien le agrade, perfecto; para quien no, lo siento mucho.
Tengo 17 años y no pretendo ir de prodigio o avanzada por la vida, porque no soy así, simplemente hago lo que me gusta y me hace sentir bien, que en este caso es escribir, le pese a quien le pese.
Para continuar creo que lo que hace falta no es mejores o peores escritores, sino un poco de tolerancia y saber estar. Acepto cualquier tipo de crítica, eso sí, siendo objetiva y con respeto. Yo en ningún momento le he faltado el respeto a nadie, por lo tanto pido el mismo trato para mí.
Y para terminar, si crees que mi libro es una mierda, que es dinero tirado, ¡¡¡¡¡NO LO COMPRES!!!! Nadie te obliga, y no vaya a ser que te siente mal tanta literatura de la mala.
A la gente que me apoya, mil gracias, a los que le gusta mi libro, me alegro un montón y a los que creen que debo mejorar, como yo misma creo, ayúdenme a conseguirlo.
Sin más, no dediquemos más tiempo a la intolerancia, cobardía y envidia de la gente.
P.D. Ten valor y da la cara, o ¿tienes miedo a ser peor que yo?
P.D.1 No borraré el comentario, no me avergüenzo de nada, sólo de la intolerancia de la gente, y aunque no me gusten las formas, es una crítica más.
Bien, esto se debe a que hoy mismo he leído un comentario dejado por alguien “anónimo” como no, en el que ponía:
“para mi gusto eres bastante mala escribiendo, los hay mucho mejor que tu. Vaya dinero mas tirado con el librillo de mierda que has escrito”.
Pues bien, a esto quiero responder, para demostrarle a ese “anónimo” que me importa bien poco su opinión si esas son sus formas y que más bien debería preocuparse él (o tal vez ella) de pagarse unas clases de ortografía avanzada para pulir el uso y desuso de las tildes. Yo te ayudo, “tú” lleva tilde querido amigo, no te dejes guiar por la mala leche y céntrate a escribir bien.
Entiendo perfectamente que hay personas que escriben mucho mejor que yo, yo misma soy la primera en reconocerlo. Por otro lado, entiendo que en la variedad está el gusto, y tampoco pretendo gustarle a todo el mundo, sino ser yo misma en cada palabra, para quien le agrade, perfecto; para quien no, lo siento mucho.
Tengo 17 años y no pretendo ir de prodigio o avanzada por la vida, porque no soy así, simplemente hago lo que me gusta y me hace sentir bien, que en este caso es escribir, le pese a quien le pese.
Para continuar creo que lo que hace falta no es mejores o peores escritores, sino un poco de tolerancia y saber estar. Acepto cualquier tipo de crítica, eso sí, siendo objetiva y con respeto. Yo en ningún momento le he faltado el respeto a nadie, por lo tanto pido el mismo trato para mí.
Y para terminar, si crees que mi libro es una mierda, que es dinero tirado, ¡¡¡¡¡NO LO COMPRES!!!! Nadie te obliga, y no vaya a ser que te siente mal tanta literatura de la mala.
A la gente que me apoya, mil gracias, a los que le gusta mi libro, me alegro un montón y a los que creen que debo mejorar, como yo misma creo, ayúdenme a conseguirlo.
Sin más, no dediquemos más tiempo a la intolerancia, cobardía y envidia de la gente.
P.D. Ten valor y da la cara, o ¿tienes miedo a ser peor que yo?
P.D.1 No borraré el comentario, no me avergüenzo de nada, sólo de la intolerancia de la gente, y aunque no me gusten las formas, es una crítica más.
jueves, 15 de octubre de 2009
Quién pudiera...
Quién pudiera correr,
correr sin más,
cogido de tu mano,
sin un lugar al que llegar,
sin nada que temer,
sin nada que esperar.
Quién pudiera ser libre,
ser libre sin más,
para quererte en cada momento,
para amarte sin parar.
correr sin más,
cogido de tu mano,
sin un lugar al que llegar,
sin nada que temer,
sin nada que esperar.
Quién pudiera ser libre,
ser libre sin más,
para quererte en cada momento,
para amarte sin parar.
miércoles, 7 de octubre de 2009
Ya tengo libro.

Últimamente he tenido un poquillo abandonado este pequeño espacio, no por falta de ganas, sino por falta de tiempo e inspiración.
Pero hoy vuelvo, muy contenta y con noticias.
Al fin puedo decir orgullosa que he cumplido uno de mis sueños, he editado un libro.
“Apaga las luces que yo enciendo el corazón” es un sencillo poemario, en el que guardo parte de mí, de mis sentimientos, ideas y emociones.
Es un proyecto en el que he invertido tiempo e ilusión, por el simple hecho de poner en palabras aquello que quizá de otro modo no sabría explicar.
El título lo decidí así porque para mí no tiene ningún sentido intentar dar luz a nuestras vidas de forma artificial si en el fondo no existen los sentimientos, el amor… Ese sentimiento que todo lo mueve, eso que nos hace sentirnos vivos.
Los poemas son sencillos, cotidianos, simples pensamientos y sentimientos de la rutina y esos pequeños momentos que nos hacen ser felices.
Es un orgullo, por otro lado, el compartir portada con Rodolfo Serrano, quien muy amablemente me dedicó unas líneas en forma de prólogo. Es un hombre al que admiro mucho y a quien le agradezco enormemente su ayuda.
Aquí os dejo el link donde, si queréis, podéis adquirir el libro y ver cómo es.
https://www.bubok.es/tienda
Para los que me tenéis cerca y os interesa, me lo podéis pedir y yo os lo acercó, ya que compraré unos cuantos por adelantado.
Espero que os guste, ya que como dice Rodolfo: “Estos versos primeros de Saray están escritos desde el corazón. Y desde el corazón hay que leerlos.”
jueves, 24 de septiembre de 2009
Un encuentro inesperado.
Son las 8:00h de la mañana. Salgo de casa, los días son más cortos y aún es de noche y el frío penetra suavemente por mi ropa hasta envolverme en un pequeño escalofrío.
Compro el periódico, tal vez por rutina, pues sé que pondrá lo mismo de siempre, nada ha cambiado en mi ciudad.
Atravieso el parque que me separa de la estación, ese parque maravilloso por el día y tenebroso por las noches, ese que pocos se atreven a cruzar sin saber por qué.
Miro el reloj, es tarde, corro los doscientos metros que me quedan para llegar. El metro está, como cada día, abarrotado de personas que corren de un lado para otro, pendientes del reloj, esquivando a aquellos que, entre cartones, apuran los últimos segundos de sueño.
Apenas puedo caminar por el andén. Siento el metro llegar y decenas de personas se giran hacia él, corriendo, como si de un premio se tratase.
Nunca fui ni creo que seré capaz de entender esta actitud, ¿tantas ganas tienen de ir a trabajar?
Me acerco a uno de los últimos vagones, y a duras penas consigo entrar. Pasan una, dos y hasta tres paradas, - tan sólo me quedan dos para llegar- pienso.
Anuncian la próxima parada, y la gente empieza a agolparse alrededor de las puertas. Una vez que todos han bajado, levanto la mirada del periódico y como una extraña aparición la veo pasar. Acaba de bajarse del vagón, y camina con paso acelerado por el andén, en busca de la salida. Apuro el último segundo antes de que las puertas se cierren, y malamente vuelvo a encontrarla.
Corro tras ella, sin saber por qué, cómo, ni de donde ha salido, pero sabiendo que es ella, que ese según clavado en su mirada lo dice todo.
Sigo corriendo, intentando mientras, pensar algo para decirle. De repente, alguien grita un nombre, Julieta, y ella se detiene en seco, justo frente a mí. Se da la vuelta y sonríe.
A mi espalda un chico, la espera sonriendo. Ella se acerca, pasa a mi lado y siento como, delicadamente, mete la mano en el bolsillo de mi chaqueta. Me quedo inmóvil y cuando me doy la vuelta en su busca, se había perdido entre la gente, con aquel hombre que debería ser yo.
Metí la mano en el bolsillo, y encontré un pequeño papel, que en letras mayúsculas ponía: ROMEO, SOY YO.
Llevo años esperando este momento, creyéndome preparado para saber actuar. Ahora, sé que nada era como pensaba. Esperé. Esperé sin vivir, sólo pensando, y cuando llegó el momento, mi destino se borró, al igual que mis ideas y mis palabras, y no fui capaz de llegar a ese camino que todos esperaban y, que al parecer, ella misma conocía.
(Texto para Literatura Universal).
Compro el periódico, tal vez por rutina, pues sé que pondrá lo mismo de siempre, nada ha cambiado en mi ciudad.
Atravieso el parque que me separa de la estación, ese parque maravilloso por el día y tenebroso por las noches, ese que pocos se atreven a cruzar sin saber por qué.
Miro el reloj, es tarde, corro los doscientos metros que me quedan para llegar. El metro está, como cada día, abarrotado de personas que corren de un lado para otro, pendientes del reloj, esquivando a aquellos que, entre cartones, apuran los últimos segundos de sueño.
Apenas puedo caminar por el andén. Siento el metro llegar y decenas de personas se giran hacia él, corriendo, como si de un premio se tratase.
Nunca fui ni creo que seré capaz de entender esta actitud, ¿tantas ganas tienen de ir a trabajar?
Me acerco a uno de los últimos vagones, y a duras penas consigo entrar. Pasan una, dos y hasta tres paradas, - tan sólo me quedan dos para llegar- pienso.
Anuncian la próxima parada, y la gente empieza a agolparse alrededor de las puertas. Una vez que todos han bajado, levanto la mirada del periódico y como una extraña aparición la veo pasar. Acaba de bajarse del vagón, y camina con paso acelerado por el andén, en busca de la salida. Apuro el último segundo antes de que las puertas se cierren, y malamente vuelvo a encontrarla.
Corro tras ella, sin saber por qué, cómo, ni de donde ha salido, pero sabiendo que es ella, que ese según clavado en su mirada lo dice todo.
Sigo corriendo, intentando mientras, pensar algo para decirle. De repente, alguien grita un nombre, Julieta, y ella se detiene en seco, justo frente a mí. Se da la vuelta y sonríe.
A mi espalda un chico, la espera sonriendo. Ella se acerca, pasa a mi lado y siento como, delicadamente, mete la mano en el bolsillo de mi chaqueta. Me quedo inmóvil y cuando me doy la vuelta en su busca, se había perdido entre la gente, con aquel hombre que debería ser yo.
Metí la mano en el bolsillo, y encontré un pequeño papel, que en letras mayúsculas ponía: ROMEO, SOY YO.
Llevo años esperando este momento, creyéndome preparado para saber actuar. Ahora, sé que nada era como pensaba. Esperé. Esperé sin vivir, sólo pensando, y cuando llegó el momento, mi destino se borró, al igual que mis ideas y mis palabras, y no fui capaz de llegar a ese camino que todos esperaban y, que al parecer, ella misma conocía.
(Texto para Literatura Universal).
lunes, 21 de septiembre de 2009
Bueno, hoy me han informado de que gané un pequeño concurso en la página del Rincón del Canta Autor (en facebook), la cual os invito a visitar ya que está muy bien y podreis obtener mucha información de cientos de cantautores a nivel mundial.
El concurso consistía en intentar definir la palabra cantautor y me gustaría compartir con vosotros lo que para mi significa esa palabra.
Cantautor es esa persona que mira a su alrededor, reconoce la realidad tal como es, dura o maravillosa; piensa y reflexiona y ante esos malos momentos, ante esa cruda realidad mantiene vigente la idea de que otro mundo es posible, que nada está perdido si juntos mantenemos viva la esperanza de aquel mundo utópico que soñamos.
Es cantautor aquel que grita al mundo lo que siente, lo que vive, unido a acordes enlazados en perfecta armonía, sin importar lo que mañana ocurra, lo que dirán, siempre luchando por el presente, siempre viviendo en busca de la felicidad.
Mientras escribía pensaba en esos cantautores cuyas canciones amenizan mis días, que me dan aliento en el camino y esperanza ante este Mundo en que vivimos.
Espero que os guste y os dejo el link de la página por si os apetece visitarla:
http://www.elrincondelcantautor.cl/
El concurso consistía en intentar definir la palabra cantautor y me gustaría compartir con vosotros lo que para mi significa esa palabra.
Cantautor es esa persona que mira a su alrededor, reconoce la realidad tal como es, dura o maravillosa; piensa y reflexiona y ante esos malos momentos, ante esa cruda realidad mantiene vigente la idea de que otro mundo es posible, que nada está perdido si juntos mantenemos viva la esperanza de aquel mundo utópico que soñamos.
Es cantautor aquel que grita al mundo lo que siente, lo que vive, unido a acordes enlazados en perfecta armonía, sin importar lo que mañana ocurra, lo que dirán, siempre luchando por el presente, siempre viviendo en busca de la felicidad.
Mientras escribía pensaba en esos cantautores cuyas canciones amenizan mis días, que me dan aliento en el camino y esperanza ante este Mundo en que vivimos.
Espero que os guste y os dejo el link de la página por si os apetece visitarla:
http://www.elrincondelcantautor.cl/
sábado, 19 de septiembre de 2009
Te recuerdo...
Recuerdo con cariño
Aquellos fríos domingos,
Soñando con el ascenso
De tu rojiblanco del alma.
Recuerdo con cariño
Tus besos y abrazos,
Y la fuerza de tus manos
Al coger las mías.
Y sentir las arrugas
De una vida dura.
Recuerdo con cariño
Tus frases hechas,
El brillo de tus ojos
Las sonrisas de despedidas.
La vida desde entonces
No ha cambiado mucho.
Sigue siendo maravillosa
Cuando puede,
Y asquerosa
Cuando le da la gana.
Sigo teniendo esos días
Extraños en que no sé
Lo que quiero
Y ni yo misma me entiendo
Y sigo guardando ese reloj
Con el que un día me sorprendiste.
Recuerdo con cariño
Que me prometiste volver,
Para contarme que la vida
Podía ser mejor,
Que aquello que soñamos,
Un día llegará.
Aquellos fríos domingos,
Soñando con el ascenso
De tu rojiblanco del alma.
Recuerdo con cariño
Tus besos y abrazos,
Y la fuerza de tus manos
Al coger las mías.
Y sentir las arrugas
De una vida dura.
Recuerdo con cariño
Tus frases hechas,
El brillo de tus ojos
Las sonrisas de despedidas.
La vida desde entonces
No ha cambiado mucho.
Sigue siendo maravillosa
Cuando puede,
Y asquerosa
Cuando le da la gana.
Sigo teniendo esos días
Extraños en que no sé
Lo que quiero
Y ni yo misma me entiendo
Y sigo guardando ese reloj
Con el que un día me sorprendiste.
Recuerdo con cariño
Que me prometiste volver,
Para contarme que la vida
Podía ser mejor,
Que aquello que soñamos,
Un día llegará.
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