jueves, 24 de junio de 2010

Hoguera de San Juan






Después de aquella inigualable puesta de sol... llegó.

Siempre escuché eso de que la noche de San Juan era una "noche mágica".

Lo cierto es que anoche todos preparaban sus hogueras, unos con más esmero que otros, pero todos con una ilusión especial, sobretodo los más pequeños, para los que probablemente, sería su primera "noche mágica".

La gente se agolpaba alrededor de las llamas, unos copa en mano, otros con un buen bocadillo; saltaban de un lado a otro desafiando las incesantes llamas; arrojaban, en su mayoría los apuntes del año, y no es de extrañar la cara satisfacción que se les quedaba al verlos arder.

Lo cierto es que yo, de algún modo, y durante el poco tiempo que pasé allí, deseaba que aquellas llamas se llevaran todo lo malo, que sirvieran de una especie de liberación, un punto y aparte en el camino.

La noche más corta, el principio del verano, tal vez un cambio radical...

Una noche mágica...

1 comentario:

Ladrón de Guevara dijo...

No sé la noche, pero las fotos hablan por si solas...