domingo, 23 de noviembre de 2008


Le vi desde lo alto,
Y tuve la osadía de mirarle a la cara,
Aguantarle la mirada,
Y sentirme despreciable por dentro sin saber por qué.

Le pedí tantas cosas que me sentí egoísta,
Aún sabiendo que lo necesitaba,
Y tuve miedo, mucho, mucho miedo,
De no saber qué era lo que ocurría.

Cerré los ojos y unos acordes entrelazados
Recordaban cientos de cosas que saturaban mi memoria,
Y que impedían que mi corazón sintiese con claridad.

Y es lo que ocurre, sí,
Cuando no sabes lo que pasa dentro de ti,
Cuando las certezas se difuminan cada vez más,
Y las esperanzas crecen entre el miedo que intenta superarlos.

En ese momento, sólo Descartes tiene razón,
“pienso, luego existo” y lo que ocurre a mi alrededor,
algún día me lo explicarán.



Foto: hehca por mi, Ría de Avilés.

2 comentarios:

Ladrón de Guevara dijo...

La foto muy bonita, y el texto...Para reflexionar. Me gustó mucho.

Un saludo.

Sole dijo...

que hermosa foto, puedes convertirte en fotografa profesional .)

Hermoso escrito....te extraño niña...eran tiempos dificiles, pero lo superaremos y volveremos a las charlas que tanto echo de menos

besotes