jueves, 5 de febrero de 2009

Y contarte,
cómo el frío cortaba mis labios esa mañana invernal,
donde todo daba igual,
donde sólo sentía llegar el primer rayo de sol del día,
alertando así a los fantasmas del pasado
que no me dejaban respirar.

Y decirte,
Que ya nada importa,
Porque Neruda escribe hoy
Los versos más tristes,
Y esta noche,
Ya no los oirás,
Ni sentirás,
Que son de verdad.


Descubrirás entonces,
Lo lejos que está
De llegar hacia ti,
Aquello que llamabas felicidad
Y volverás,
Soñando con ser,
Aquello que, inevitablemente
Olvidaste, quizá, sin querer.

3 comentarios:

Sara dijo...

Puede que sea cierto que la felicidad esté muy lejos, tanto que, posiblemente, jamás lleguemos a alcanzarla, pero eso no hará que dejemos de soñarla. Yo, al menos, eso espero.

Ladrón de Guevara dijo...

Bonitos versos con los que últimamente nos estás deleitando.

Un saludo.

Sole dijo...

No desesperes querida amiga...quizas toque a tu puerta el Cartero de Neruda.

Que hacemos con el reloj que se empeña en mantenernos desencontradas...?

besos