domingo, 6 de mayo de 2012

¡Feliz día de la madre!

De ella llevo conmigo ese mal genio que nos recorre por dentro ante las injusticias, esa “mala uva” de la que habla mi padre. Tengo su risa floja y el mismo peso de los párpados en las siestas de sofá y manta. Ambas de paladar dulce y caracoles en el pelo; de tardes de compras y meriendas con la abuela. Porque a medida que creces, te das cuenta de que no eres así por casualidad. Porque terminas diciendo las mismas frases, enervándote por las mismas cosas y adoptando las mismas costumbres. Porque son ellas, las que te aguantan, las que te ven crecer, las que te lo dan todo. Porque aunque hoy es un día inventado, cómo no, por los grandes almacenes; creo que es una buena excusa para dar las gracias a nuestras respectivas madres. Simplemente (y no tan simple) por el hecho de estar. ¡Feliz día de la madre!

2 comentarios:

P dijo...

Ay, las madres, siempre están ahí, y siempre sacamos algo de ellas, yo también me parezco a la mía en algunas cosas. Los genes son muy listos. Un abrazo

El inmenso mar dijo...

SALUDOS SARAY. ESPERO PODAMOS COMPARTIR COMENTARIOS