lunes, 18 de enero de 2010

En boca de una mujer...

20 de Marzo de 2009

La noche anterior Andrés salió a cenar con unos amigos, llegó a las 8 de la mañana, mientras yo me aseaba para ir a trabajar. Estaba borracho y tenía ganas de más fiesta. Le dije que era tarde y debía irme a trabajar, pero siguió insistiendo. Le supliqué que parara, pero no hizo caso. Me tiró sobre la cama y rompió todos y cada uno de los botones de mi recién estrenada blusa.
Lo hizo, me violó.

Hoy no he ido a trabajar, no tengo fuerzas para darle la cara al mundo, no sé cómo debo sentirme, y a decir verdad, tampoco sé muy bien cómo me siento. Tal vez, ni siquiera sienta nada.

Le sigo queriendo. Me gustaría odiarle con todas mis fuerzas, pero no puedo, le sigo queriendo.

Para mi sorpresa, llegó antes a casa. Traía una rosa, me pidió perdón. Me quiere.




Lástima que esto ocurra en tantas ocasiones, lástima que no sepan querer, lástima que no se sientan queridas.

3 comentarios:

Felipe dijo...

Siempre piden perdon y siempre vuelve a hacer lo mismo, pero ellas se sienten culpables y solo hay un culpable"EL".

ya tengo tu libro, lo he leido y se lo he regalado a mi hija.
Me gusta:Benedetti, Ángel, las guitarras y un mundo mejor.Los abuelitos que se marcharon y tanto nos dejaron.
El verano al fin llego sintiendo el amor....
Le echaré otro vistazo más lento, más pausado.
Por cierto ya estoy en facebook

Ansha dijo...

Asi convierten las rosas en mentiras, metiras de su propio juego que les ha envuelto hasta llegar al peor punto posible: a hacer daño a las personas a las que quieres, hay algo peor?
Besos

Lely Vehuel dijo...

hola,hoy de visita y recorriendo te encontre,muy hermoso tu sitio,me siento muy agradado de leerte y disfrutar de tu arte,seguire pasando siempre y de paso invitarte a pasar por mi espacio,mucha luz y hasta pronto.