jueves, 18 de noviembre de 2010

Carmen Lomana


¿Alguna vez habéis prejuzgado erróneamente a una persona?

Yo sí, y hoy me he dado cuenta.

Ayer mismo una amiga me invitaba a su colegio mayor, donde Carmen Lomana acudiría para dar una pequeña charla.

No me lo pensé dos veces.

Hace apenas un par de horas que he salido de allí y no he parado de darle vueltas a todo lo sucedido.

Carmen llegó, puntual, con la vitalidad que le caracteriza.

Cogí asiento dispuesta a escuchar aquella mujer que yo siempre había considerado como “alguien con suerte”, sin preocupaciones, superficial…

Y ¿qué queréis que os diga?
Una vez más, me equivoqué.

Por mucho que quiera explicároslo, sé que aquellos que ven en ella a alguien frívolo, nunca me entenderán.
Pero créanme, no es así.


Sin pelos en la lengua dijo todo lo que pensaba, respondió a nuestras preguntas, conversó, debatió, se mostró natural y sincera en todo momento.


Abordó temas tan dispares como la moda, la economía, la política, la religión, la belleza, o la monarquía española… entre otros.

Siempre directa y sin miedo alguno.

Cuando terminó la conferencia, Carmen se vio envuelta entre un aluvión de peticiones.
Flashes y autógrafos por doquier.

Me fui, pero como siempre, algo me daba vueltas en la cabeza, y tras unos instantes, volví en su busca.


Y allí estaba ella. Me recibió con esa amabilidad tan suya.
Conversamos durante unos minutos, lo suficiente para terminar de confirmar mi teoría: me había equivocado, aquella “mujer florero” que tenía en mi mente, se convirtió en alguien coherente, sin miedo, sincera…

Es curioso como la vida te da estas continuas lecciones.

Carmen, lo siento, y gracias.

8 comentarios:

Eva dijo...

Definitivamente, grande Lomana.

Raul dijo...

Yo puedo también conversar, debatir, mostrarme natural, coherente, sin miedo y sincero. Hablar de la moda, la economía, la política, la religión, la belleza, o la monarquía española. La diferencia es que a mí no me llamarían a dar ninguna charla. Y esa es la pregunta ¿en calidad de que daba esa charla? De mujer florero, de juguete de la superficialidad, y esa es la única cuestión. Da igual lo que diga o como lo diga. Si es llevada allí en calidad de eso, si ese es su único mérito, su único valor para estar allí en lugar de cualquiera de los que estaba escuchando, no me merece ningún respeto.

Saray dijo...

Querido Raúl:

Sabes que respeto tu opinión, me conoces y siempre lo hago.

Carmen iba a presentar su libro.
Entiendo esa postura que dices, y claro que tú y yo podemos conversar y debatir sobre esos temas siempre que quieras.

Sin embargo, lo que pretendía poner en evidencia es ese prejuicio social del que formamos parte.

Yo creía que Carmen era de una manera, y me demostró que me equivocaba.
Eso es lo que quería daros a entender.

De todos modos, gracias por el comentario y lo "discutimos" cuando quieras :)

Un abrazo

Anónimo dijo...

Querida saray, lo que has escrito a cerca de tu juicio de valor sobre mi y el cambio después de conocerme me ha emocionado ,eso nos ocurre a todos algunas veces y no tiene importancia,pero lo maravilloso es poder cambiar de opinión .la vida nos sorprende continuamente y a mi me sorprendió ayer contigo , estaba rodeada de chicas estupendas,alegres ,divertidas ,pero al mirarte note que TU eres especial ,estas llena de vida interior,de sensibilidad e inteligencia. Yo también quiero ser tu amiga .gracias saray por tus palabras.... Carmen lomana

Raul dijo...

Cuando tu quieras Saray :).
Por cierto que en eso del prejuicio social, de acuerdo completamente.
Un beso.

--->Borja<--- dijo...

Que grande es Carmen Lomana. Es una mujer que sin necesitarlo ha salido a la palestra para cambiar el tópico de rubia tonta con dinero que la gente tiene sobre las personas como ella y hacer ver a la sociedad que mientras unos se dedican a criticar otros se involucran con lo que pasa. Anda toledano no me seas cruel que yo creo que Carmen Lomana es una de esas personas que cuando la conoces te das cuenta de que tenías una opinión equivocada de ellas.
Enhorabuena Saray!

Mery dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Sara Elisa dijo...

Jo Saray, qué envidia...

Yo tenía una imagen de ella parecida a la tuya, pero siempre me ha caído bien.

Ahora, si tú dices que no es así, yo me fío.

Un beso guapa!!