sábado, 7 de febrero de 2015

DOLIÓ

Decidiste aprender a volar,
Cuando yo había quemado
Cien mil paracaídas
De ilusiones y ganas de amar.

Cogiste aquel tren,
Dos paradas después
De mi destino final,
Quiste correr,
Cuando yo había abandonado
Cualquier posibilidad
De ganarle esta carrera
A la vida.

Te fuiste,
Y aunque fue para siempre,
Aunque ya no vuelves,
Aunque ya no eres,
Y no hay destino común,
Ni tren para dos,
Ni vuelos acrobáticos
En las noches de sábado;
Yo 
Siempre
busco 
más.

Te quise,
Como se quiere de verdad,
-Ya sabes-
Con la locura inconsciente,
Con la necesidad de tenerte,
Con el miedo a perderte.

Y te perdí.

Te fuiste,
Me fui,
Nos fuimos,
Y dejamos de ser.

A veces te recuerdo,
Te sonrío,
Te huelo a ciegas
En el metro.

Eres risa,
Eres verso,
Fuiste llanto,
Fuiste eso,
Que nunca supe entender,
Que nunca supimos tener.

Dolió.




1 comentario:

Javier Castillo dijo...

El recuerdo pesa, y en ocasiones, quema. Yo no puedo dejar de querer quemarme