lunes, 22 de junio de 2009

Ojala.

Subiste al autobús,
Apenas reparaste en mí,
Encendiste la música,
Y olvidaste el mundo a tu alrededor.


Terminaba mi viaje
Sabía que observabas,
Poco a poco a tu alrededor,
Y tu mirada, quiero creer
Se paró en mí.

Bajé del bus,
Sin mirar atrás,
Para no darme cuenta,
Del calor de mis mejillas.

Caminaba deprisa,
Deseando, tal vez
Que te hubieras bajado
Detrás mía.

Pero no, no fue así,
Te vi pasar, inmóvil,
En tu sitio de siempre,
Me seguías con la mirada.

Me di cuenta entonces,
Ojala me hubiera acercado,
Y te hubiese dicho algo,
Ojala te hubieras acercado,
Y ahora reservaría el tiempo
Que dedico en escribir estos versos,
Para besarte, abrazarte
Y decirte que hoy todo irá bien.

1 comentario:

Luis Cano Ruiz dijo...

Casualidad de los que fue y no pudo ser.

Quizá todo hubiese sido peor, tampoco podemos más que escribir unos versos en honor a lo pasado.

¿Quién nos dice que essa historia no acabaría en desengaño?

Cuídate.