viernes, 12 de diciembre de 2008

El Desayuno - Luis Alberto de Cuenca.



Me gusta cuando dices tonterías,

cuando metes la pata, cuando mientes,

cuando te vas de compras con tu madre

y llego tarde al cine por tu culpa.

Me gustas más cuando es mi cumpleaños

y me cubres de besos y de tartas,

o cuando eres feliz y se te nota,

o cuando eres genial con una frase

que lo resume todo, o cuando ríes

(tu risa es una ducha en el infierno),

o cuando me perdonas un olvido.

Pero aún me gustas más, tanto que casi

no puedo resistir lo que me gustas,

cuando llena de vida, te despiertas

y lo primero que haces es decirme:

"Tengo un hambre feroz esta mañana.

Voy a empezar contigo el desayuno".




Este es el poema que me ha tocado desarrollar y sentir de algún modo para la Clase de Literatura. Sin ninguna duda...precioso.

3 comentarios:

Sole dijo...

Exactamente Saray...es precioso!

y sin ninguna duda lo habras desarrollado muy bien

besos

Ladrón de Guevara dijo...

Desde luego, no sólo es bonito, sino que es sencillo, sin florituras que valen para nada.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Sublime, extraterrestre. Por tanto y por ese silencio que me produjo leer este POEMA, no alcanza en el planeta su delicadeza, y si alcanza, es el lector (yo) quien atraviesa los confines de la palabra común, palabra común y contraria a este texto cargado de linda emoción.